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Marrakech es una de las más prestigiosas capitales imperiales de Marruecos.
Su nombre, cuyo significado sigue siendo una incógnita, se utilizó desde hace siglos
para designar al conjunto del país. Ciudad "santa" de numerosos mausoleos es
también designada bajo el nombre de "MADINAT SABATURIYAL", la ciudad de
los siete santos protectores. Oasis artificial, creado para el descanso y la subsistencia
de los hombres, esta ciudad recibió el gráfico nombre de "AL-BAHYA", la ciudad
que alegra el corazón.
Situada en la depresión del
Haouz, es un cruce de vías de comunicación que le confiere el doble papel histórico de
lugar de intercambios.
Los almorávides fundan hacia 1070 el primer núcleo de esta
ciudad llamada a convertirse, por espacio de una generación, en la metrópolis de un
imperio. A principios del siglo XII, Ali Ibn Yusuf urbaniza el lugar con la traida de
aguas, la pavimentación de las calles y la construcción de la mezquita que lleva
todavía su nombre y que se convierte en el principal polo de la aglomeración urbana. En
1127, rodea a la capital con una muralla de 9 kms., que todavía subsiste.
Con los Almohades, Marrakech, y su fortificada Alcazaba, se
transforma en la ciudad más importante del Occidente musulmán. Capital de un imperio que
englobaba todo el Magreb y la España musulmana, debe su prosperidad sobre todo al
fructífero comercio trans-sahariano.

Es asimismo una capital intelectual que atrae a muchos de
los estudiosos de la época como Ibn Tufayl, Ibn Zuhr o Ibn Rushd, donde difunden su
saber.
Tras los Almohades, Marrakech deja de ser capital y entra
en una fase de regresión urbana de la que no sale hasta mediados del siglo XVI.
A partir de 1669, Marrakech asume, con Fez, el papel de
capital y residencia de los soberanos alauitas, lo que supone el resurgimiento de nuevo de
la ciudad.
Sus nueve siglos de existencia le han legado un ornato
monumental de una excepcional calidad que le ha servido para ser clasificada
"Patrimonio Mundial" por la UNESCO (1995). Esta riqueza artística y cultural,
unida a dinámicas actividades artesanales y a un atractivo paisaje natural, hacen hoy de
Marrakech un centro de veraneo y de atracción turística de primera magnitud en
Marruecos, dotada con una importante infraestructura de acogida al visitante.
LA CÚPULA ALMORÁVIDE (1120-1130)
Esta cúpula, calificada por L. Golvin de "obra
maestra de ciencia, técnica y buen gusto" resulta sorprendente al ser la única
representante del arte almorávide en su propia capital.
Recoge a través de las dos tendencias opuestas y, no
obstante, consignadas en la misma cúpula, las primicias del arte llamado
"hispano-morisco".
"Es una obra hispánica de una prodigiosa riqueza
y de una fantasía desbordante"
(Torres Balbás)
LA MEZQUITA KOUTUBIA (S. XII)

Construida por orden del califa Abd al-Mumin Ibn Ali
durante la segunda mitad del siglo XII, es una de las más importantes mezquitas del
Magreb.
Obtiene el nombre de un doble oficio, el de
libreros-calígrafos (Al-Kutbiyyine), que se instalaron en sus alrededores a finales del
siglo XII.
El alminar de la Koutubia está especialmente considerado
por los historiadores del arte marroquí como el prototipo en su clase.
LA MEZQUITA BEN YUSUF
Debe su nombre al fundador, el emir almorávide Ali Ibn
Yusuf, que construyó a principios del siglo XII el primer gran santuario de Marrakech. La
construcción de la vecina Madraza, en el siglo XVI, también llamada Ben Yusuf confiere a
la mezquita su papel espiritual y cultural.

El alminar domina desde sus 40 metros el corazón de la
ciudad medieval.
Sede de la universidad tradicional desde hace siglos, esta
prestigiosa mezquita debe también su fama al importante fondo de manuscritos legados por
soberanos y particulares. Entre esos manuscritos, se encuentran algunos de valor
inapreciable habida cuenta de sus ricas estampas y de la excepcional calidad de su papel
de color rosa, producido a principios del siglo XIII en los famosos talleres de Játiva en
España.
LA MADRAZA BEN YUSUF
De fundación meriní (s. XIV), la madraza Ben Yusuf se
reconstruyó en 1564 por el sultán saadita Abdallah como lo atestiguan estos versos
grabados en la madera del dintel de la puerta de entrada:

"He sido construida para las
ciencias y la oración
por el príncipe de los creyentes, el descendiente del Sello
de los Profetas, Abdallah...
Ruega por él, ¡Oh tú que franqueas mi puerta!
para que sus más altas esperanzas se realicen."
Por sus proporciones (40 x 43 m) y el
número de habitaciones (alrededor de 140), la Madraza Ben Yusuf es una de las más
grandes "ciudades universitarias" tradicionales de Marruecos.
Los cursos versaban principalmente sobre teología, derecho
musulmán, exégesis del Corán, lengua y literatura árabes, matemáticas y astronomía.
El método de enseñanza estaba basado en la memoria: el estudiante debía saberse de
memoria un texto básico, bajo la forma de compendio didáctico, que el maestro comentaba.
LA ALCAZABA
La alcazaba es una ciudad imperial fortificada situada al
sur de la medina cuya fundación se remonta a la época almohade, a finales del siglo XII.
De esta grandiosa ciudad hoy sólo subsiste la mezquita con su alminar, las puertas
principales de Bab Agnaou y Bab Robb, las grandes fuentes del jardín Agdal y algunos
elementos de la muralla.
Parcialmente abandonada después del siglo XIII, la
alcazaba vuelve a ocupar su función de residencia real en el siglo XVI con los Saaditas
LA PUERTA MONUMENTAL: BAB AGNAOU
Obra de Yaqub al-Mansur (fin s. XII), Bab Agnaou, de
enigmático nombre, es la puerta interior principal de la Alcazaba almohade. Situado en el
eje de la Gran Mezquita de la misma época, esta puerta de monumental aspecto estaba
destinada al gran público y, por ello, tenía una función más decorativa que defensiva.

Despliega a su entrada, una bellísima inscripción
coránica en caracteres cúficos, invitando a los visitantes a penetrar en esta sede del
Poder con toda tranquilidad:
"Entrad con la bendición,
sosegados..."
LA MEZQUITA ALMOHADE DE LA ALCAZABA

Construida entre 1185 y 1190, la mezquita de la alcazaba
estaba destinada a convertirse en el santuario principal de la ciudad imperial. El plano
presenta particularidades originales, su particular disposición del patio se explica
quizás por el hecho de que la mezquita era la sede de ceremonias oficiales que
necesitaban una organización dependiente de un protocolo especial .
EL MAUSOLEO DE LOS SAADÍES. Siglo XVI

Este suntuoso monumento es un mausoleo real contiguo a la
mezquita de la alcazaba, acabado a finales del siglo XVI por el sultán saadita Ahmed
Al-Mansur.
El mausoleo de los Saaditas permanece como una obra de arte
que refleja la realidad histórica del arte marroquí en el siglo XVI, realidad en la que
las tradiciones nacionales se combinan con la aportación de los Moriscos que abandonaron
España para ir a Marruecos, el de los Otomanos, y, por último, la aportación europea.
EL PALACIO AL-BADI

"Más de quinientas columnas de mármol de Carrara,
veinte cúpulas, multitud de pilas en los suelos y en los pisos, pavimentación de
marquetería de cerámica, adornos y tinturas de seda con franjas caligrafiadas en hilo de
oro, etc...". Así fue descrito el palacio Al-Badi (el incomparable) por
los cronistas marroquíes y los diplomáticos y viajeros europeos que lo visitaron a
finales del siglo XVI.
Sus vestigios reproducen solamente la parte de entrada de
un conjunto más vasto edificado entre 1578 y 1594 por orden del sultán saadita Ahmed
Al-Mansur.
EL PALACIO BAHIA
Acabado en 1900, La Bahia fue construida por el Chambelán
Ahmed Ibn Moussa, llamado "Ba Ahmad".

Sin plano preestablecido, la Bahia esta constituido por una
serie de "Riad", de salones de recepción, de patios y de jardines... De hecho,
es un verdadero laberinto en el que se entremezclan múltiples elementos.
MUSEO DAR SI SAÏD
El museo alberga importantes colecciones de alfombras y
tejidos, de joyas de plata, de armas y de cerámicas. Provienen principalmente de las
regiones del sur de Marrakech: llanuras del Haouz y del Souss, Alto Atlas, Anti-Atlas y
Oasis presaharianos. Los objetos expuestos muestran principalmente artes tradicionales
rurales y presentan a este respecto un verdadero interés etnográfico.
FUENTES

A principios del siglo XX, se registraron 89 fuentes
públicas repartidas por todos los barrios. Tres de ellas están clasificadas como
monumentos históricos: Muassine, Bab Duccala y "Chrob ou Chouf". Simples puntos
de agua o verdaderas obras de arte maestras, las fuentes de Marrakech alimentaban hacia el
año 1900 a setenta mezquitas, veintitrés baños, diez jardines-vergeles, etc.
LA MENARA
Elegante pabellón de recreo construido en 1870
en medio de uno de los más grandes olivares de la ciudad y frente al inmenso estanque de
época almohade (siglo XII) cuyo agua es conducida por canales derivados de los ueds del
Alto Atlas en el sur.
Su función esencial es más bien de ocio y recreo que de
residencia. La moda de los "Menzeh" se desarrolló especialmente en Marrakech
durante el siglo XVIII.
JARDINES DE AGDAL
El Agdal es un vergel inmenso -3
Km. de largo por 1.5 Km. de ancho- cuya construcción se inicia en época
almohade durante los reinados de Abd al-Mumin (1133-1163) y Yusuf Abu Yaqub (1163-1184),
inspirado en los jardines andaluces.
De Marrakech a Sevilla, pasando por Rabat, Ceuta y
Gibraltar, los Almohades crearon impresionantes jardines dotados de importantes recursos
hidráulicos.
Este parque conocido en época almohade como El Bujayra
(pequeño mar), pasó después a llamarse Masarat en época saadíes, denominándose
por último Agdal con la dinastía alauita. Cuenta con un gran estanque central destinado
a regar las dos mitades del jardín. Igualmente se encuentra dividido en diferentes
parcelas plantadas con limoneros, naranjos, olivos, higueras, granados y albaricoques. |